Apple lleva años buscando la autosuficiencia en el diseño de sus componentes. Ya le queda poco para lograrlo

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Hace unos días, Bloomberg adelantó los planes de Apple para fabricar su propio chip celular, que integre tanto la señal de datos móviles como el WiFi y el Bluetooth. Un paso más para lograr una autosuficiencia, al menos en el diseño de sus componentes, que empezó hace mucho.

Aunque este paso no estaría listo hasta 2024 o 2025, solo confirma un rumbo por parte de Apple que esta vez se cobraría a Broadcom como víctima, la empresa que produce el chip WiFi y Bluetooth para Apple. La novedad adicional estaría, además de en ser diseñado por la propia Apple, en combinar ambas conexiones con la red celular, algo que presumiblemente se traduciría en una mejora en la autonomía del terminal. ¿Qué le queda a Apple por llevar al diseño doméstico?

Batería, RAM, cámaras… y poco más

Dentro de un producto de Apple podemos ver varios componentes que ya están diseñados por la propia empresa, como los chips de los iPhone y iPad desde 2010, cuando llegó el A4, que se ha extendido hasta el A16 Bionic actual; así como los de la serie M, que empezaron a llegar a los Mac en 2020 y a los iPad en 2021. En el caso de los Mac fue Intel quien se quedó por el camino a costa de la voluntad de Apple de controlar los plazos y las capacidades de sus chips mediante su diseño.

La fabricación corre a cargo de TSMC (una dependencia excesiva por parte de Apple) y Samsung, las únicas empresas del mundo capaces de fabricar en masa en la arquitectura que demanda Apple y en los plazos que requerían los últimos dispositivos.

Sin embargo, otros componentes como las pantallas no han sido adoptadas todavía por Apple como parte de su estrategia de diseño propio. Aunque llevan tiempo en la hoja de ruta. Samsung y LG son los principales proveedores de paneles para Apple, aunque en función del dispositivo, hay más, como Sharp o Japan Display.

Desde hace casi cinco años se ha publicado sobre la voluntad de Apple de desarrollar sus propios paneles, y aunque los plazos originales fijaban en 2020 el momento de empezar a pasarse a sus propias pantallas microLED, el alto coste y la evolución tecnológica insuficiente obligaron a posponer los planes. La idea venía de mucho atrás: de cuando Apple compró LuxVue en 2014.

Este tipo de paneles, tan prometedores como caros, empezarán a incorporarse en las diagonales más pequeñas, para acabar pasando a dispositivos mayores una vez sus costes se hayan contenido. La filtración reciente de Gurman, que cuenta que el primer microLED que montará Apple tendrá como destino el Apple Watch Ultra de 2024, encaja con esa hipótesis.

Otra compra de Apple, la de la división de módems de Intel en 2019, tiene que ver con la autosuficiencia en desarrollo tecnológico. Los iPhone 14 Pro de 2022 equipan el módem X65 de Qualcomm, con soporte de 5G mmWave y hasta 10 Gbps de descarga. Este componente tiene fecha de caducidad si lógica si hacemos caso a la hoja de ruta evidenciada por Apple y a su compra de 2019.

Los sensores de imagen para el módulo de cámaras de los iPhone quedan como un componente que sigue siendo de diseño ajeno, siendo Sony quien los monta, y con rumores recientes que no apuntan a que Apple vaya a encargarse de su diseño, sino todo lo contrario: continuarían apostando por Sony como proveedor. Apple, como otros fabricantes, se encarga de todo lo que ocurre a nivel de software con la cámara, pero la óptica viene de Sony.

Otro componente que todavía no tiene el cuño de Apple es la memoria RAM. Los módulos de 6 GB que montan los iPhone 14 Pro vienen de proveedores externos. Aunque nunca se ha precisado quién suministra los módulos LPDDR5 que han estrenado en la última generación, Digitimes, medio especializado en la cadena de suministro de las grandes tecnológicas, ha mencionado a Samsung Electronics, Micron Technology y SK Hynix como proveedores de este tipo de componentes para Apple.

La batería tampoco nace de la propia Apple, sino de SG Micro, según explicó en verano Ming Chi Kuo, reputado analista con fuentes en la cadena de producción. Este proveedor sería quien suministra la batería y el PMIC (circuito integrado de gestión de energía) a Apple desde 2022.

Una parte de la enorme inversión anual de Apple en I+D, que cerró el año fiscal 2022 por encima de los 26.000 millones de dólares, se explica en estos esfuerzos por la autosuficiencia tecnológica, al menos a nivel de desarrollo.

Otro de los grandes responsables de esta escalada es el proyecto Titan, que se encarga del desarrollo del coche de Apple desde 2014, pero esa es otra historia.


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